Test babilónico. Miguel Canale. Arquitecto y músico

admin | 03 noviembre, 2020

Un lugar en el mundo que te dejó marcado

Es un sitio donde veraneábamos cuando vivía en Uruguay. Se llama La Coronilla –que es el nombre de un árbol- y está en la frontera con Brasil. Mi abuelo, que era arquitecto, hizo toda la urbanización de aquel lugar. Allí nació mi vínculo con el mar, indisoluble, allí se sentía la mistura con la cultura brasileña y de ahí mi pasión por la música. Es un sitio donde compartir, estar solo, reflexionar…, así que es un lugar de referencia obligado, una mezcla salvaje de campo y mar.

 

Y en Almería ¿Qué has descubierto?

Almería es el lugar elegido para vivir. En el momento en el que yo vine todos teníamos una vida. Yo soy un emigrante de privilegio porque vine por una situación de desafío profesional. En ese momento yo trabajaba mucho entre Uruguay y Argentina y vine aquí solo el primer año y después traje a la familia, que tuvo una excelente adaptación. Así que cuando ves que ocurre esto, redefines tu proyecto de vida. Y Almería lo que me ha dado es tiempo: para vivir, para compartir con la familia, para hacer grandes proyectos. Y que los tres pilares donde se asientan mis aficiones, la música, la arquitectura y la oceanografía, puedo desarrollarlos aquí y es un trío bastante equilibrado.

 

¿Qué significa la arquitectura para el ser humano?

Hay muchos arquitectos que han dicho que la arquitectura es todo y todo es la arquitectura. Yo creo que la arquitectura tiene distintos niveles de percepción y hay algunos que son conscientes. La arquitectura es lo intangible, es el espacio, y todos formamos parte de eso, así que yo no concibo la arquitectura sin gente.

 

Y el confinamiento ¿Nos ha hecho valorar aún más nuestras casas?

Yo creo que sí. El confinamiento nos ha dado una visión del espacio y la interacción, algo que ya está en nuestro debate desde hace mucho tiempo en el intento de redefinir el espacio habitable. Se ha constatado lo mal que ha ido la sociedad en el tratamiento del espacio habitacional. Se ha descuidado mucho el espacio como interacción social porque el proyecto de comprarse una casa es un proyecto de largo aliento.

 

¿Crees que Almería es una ciudad que vive de espaldas al sol?

Me sorprender que la gente cierre las terrazas en los edificios, pero viene del mismo hecho de valorar y querer optimizar y rentabilizar el metro cuadrado. Los arquitectos tenemos la responsabilidad de debatir con el cliente y orientarle en ese sentido, de no ser complacientes.

 

¿Qué te ha enseñado la vida?

A intentar ser cada día más plástico y más flexible.

 

¿A quién admiras?

No lo podría reflejar en nadie concreto. Admirable me parece la generosidad, la bondad, como valores que parecen venidos a menos. La empatía, que se habla mucho de ella, pero se practica poco. Admiro también a la gente que en situaciones límite es capaz de sobreponerse.

 

¿Lo mejor que has hecho en tu vida?

No sé si he hecho algo bien (risas). Creo que lo mejor pasa por el proyecto de familia, ahí es donde hemos centrado toda la energía y de ahí viene la retroalimentación de las cosas que me hacen feliz, íntegro.

 

¿Qué te enseñan tus hijas?

Te lo enseñan todo, pero en realidad son las que te mantienen en tensión, vivo, te obligan a pensar con un sentido de contemporaneidad y a reventarte la cabeza para quitarte preceptos y prejuicios que solemos acumular en capas y capas.

 

¿Cómo casan la música y la arquitectura?

Yo toco la batería y la guitarra y la música es una de las constantes en mi vida, no soy nada sin la música. La he abordado desde diferentes lugares, además he trabajado en la radio, como locutor y como Dj, programando. Y en este concepto de que la arquitectura es todo, todas las artes están vinculadas. Un grupo de música es un grupo de trabajo y funciona porque todas las partes aportan y se ensamblan con un mismo fin, como los proyectos arquitectónicos. Para mí la música ha dejado de ser una anécdota para ser una parte vital y eso ha sido gracias a Almería.

 

¿Qué significa Clasijazz?

Para mí hoy significa una de las grandes razones por las que vivo en Almería, quiero seguir viviendo y será difícil que alguien me saque de aquí. Es uno de los vehículos por los que yo puedo creer que pertenezco a esta sociedad. Para Almería es un gestor cultural, Pablo Mazuecos, que es un apóstol, que ha hecho que el proyecto vaya creciendo en contenido y al localizarse en Oliveros, ha transformado la zona con una actividad cultural diversa, multiétnica y multigeneracional, lo tiene todo, además de un grupo de soporte detrás del que formamos parte algunos. Y para el mundo, Clasijazz es un lugar referente para la gente que viene y lo descubre.

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