Ikea, el ejemplo a seguir

admin | 06 mayo, 2020

El otro día leí -no anoté dónde- que los españoles no somos muy “marquistas”, es decir, que no somos grandes fans de las marcas, pese a que nos puedan gustar. Pero esto no es del todo cierto. Existen compañías, como Ikea, que forman parte del imaginario colectivo, no solo en cuanto a mobiliario para hogar y oficina sino también como un lugar de peregrinaje obligado para nuestra inspiración.


¿Por qué ha llegado Ikea hasta aquí? Son varios los motivos, pero sin duda su marketing mix es suficientemente poderoso para convertirlo en una referencia:

 

-Creó un producto único, por su funcionalidad, estética y facilidad de montaje.

 

-El precio es un factor muy poderoso, gracias a la simplificación de los procesos internos en la compañía y, evidentemente, al volumen de ventas.

 

-La distribución por medio de las tiendas desempeña un papel clave. Ir a una tienda de Ikea, aunque luego te quejes a tu pareja de que “has pasado todo el día” en estos establecimientos, es una experiencia divertida y en cierto modo aspiracional, porque encuentras entornos del hogar tan atractivos que te los imaginas en tu propia casa.

 

-Por último, las promociones y la comunicación de la marca sueca son fantásticas. ¿Quién no recuerda la campaña de las terrazas de las casas como si pasara por allí un Alberto Chicote de la decoración?

 

Además, Ikea cuenta con una serie de factores clave en su éxito: la simplicidad, el respeto al a los derechos humanos y al medio ambiente, la versatilidad y asequibilidad para los clientes. Gracias a ellos se han granjeado un inmenso valor como marca. A lo que debemos sumar su Unique Selling Proposition: la inspiración que despierta en la gente. Nunca hasta la llegada de Ikea el comprar muebles había significado vivir una auténtica experiencia en un entorno de gran estética, donde predominan los ambientes hogareños que la gente querría ver en sus casas. Las tiendas de muebles tradicionales podían -y siguen haciéndolo muchas de ellas- presentar en sus establecimientos dormitorios o comedores de un salón, pero difícilmente con el realismo y belleza con que lo hace Ikea.

 

Del modelo de Ikea podemos sacar muchas enseñanzas para nuestras empresas, por muy pequeñas, medianas o grandes que sean. Por un lado, debemos aspirar a innovar en nuestros productos o servicios; hay que tener en cuenta el precio, saber fijarlo en función de lo que vendes y a quién lo vendes (ojo con poner a la venta un producto de lujo a un precio menor del que deberías, por ejemplo); poner el foco en la distribución, en la experiencia en tienda u online; y por último atender la importancia de las promociones y de la comunicación, pues esto nos permitirá conectar con nuestros clientes y futuros clientes.

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